Descubren mutaciones ligadas a la leucemia y el linfoma en muchas personas mayores

jueves, 13 de noviembre de 2014

Investigadores de la Universidad de Washington en Sant Louis, Estados Unidos, han descubierto que al menos el 2 por ciento de las personas de más de 40 años y el 5 por ciento de las mayores de 70 años tienen mutaciones relacionadas con la leucemia y el linfoma en sus células sanguíneas.


Las mutaciones se van acumulando de forma aleatoria como parte del proceso de envejecimiento y la mayoría son inofensivas. Pero en algunas personas, se han visto cambios genéticos en las células sanguíneas que juegan un papel clave en el inicio de la leucemia y el linfoma, aunque estas personas no acaben desarrollando estos tumores, cuya incidencia es de menos de un 0,1 por ciento entre los adultos.

Así lo apuntan los resultados del estudio, publicado en la revista 'Nature Medicine', basado en muestras de sangre de cerca de 3.000 pacientes.

"Es bastante sorprendente la cantidad de personas mayores de 70 años que tienen estas mutaciones", ha reconocido Li Ding, del Instituto del Genoma de la Universidad de Washington y uno de los autores del estudio, quien no obstante desconoce si alguna de estas mutaciones puede provocar "un riesgo superior al normal de desarrollar estos tumores sanguíneos". "Será necesario seguir investigando para conocer mejor ese riesgo", ha apuntado.

Los investigadores analizaron muestras de sangre de las personas inscritas en el proyecto Atlas del Genoma del Cáncer, un trabajo financiado por el Instituto Nacional del Cáncer y el Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano de los Institutos Nacionales de Salud (NIH, en sus siglas en inglés) de Estados Unidos. En dicho trabajo se analizaban los errores genéticos implicados en más de 20 tipos de tumores.

Los pacientes cuya sangre fue analizada habían sido diagnosticados con cáncer en algún momento de su vida pero no se precisaba si tenían leucemia, linfoma o algún otro tumor relacionado con la sangre. Asimismo, en todos los casos la sangre se extrajo antes de ser tratados, para evitar encontrar mutaciones que pudieran asociarse a la quimioterapia o la radioterapia, que pueden dañar las células del ADN.

Análisis de células sanguíneas, no tumorales

Los investigadores se centraron en las mutaciones que estaban presentes en la sangre, y no en muestras tumorales de los mismos pacientes.

De este modo, y tras analizar cerca de 556 genes relacionados con el cáncer, vieron que 341 pacientes de entre 40 a 49 años tenía mutaciones en 19 genes relacionadas con la leucemia o el linfoma, lo que representaba a un 1 por ciento de este grupo de edad. Y en el grupo de 70 a 79 años, el porcentaje se elevó a más del 5 por ciento (475 personas), y hasta un 6 por ciento (132 personas) en el caso en el grupo de mayores de 80 a 89 años.

Los investigadores vieron como nueve de estos 19 genes aparecían mutados en repetidas ocasiones, lo que muestra que dichos cambios se van a expandir a todas las células sanguíneas.

No obstante, insisten los autores, esta expansión no está directamente relacionada con su riesgo de desarrollar leucemia o linfoma, y es probable que solo en un pequeño grupo de pacientes se pueda considerar como precursor del cáncer. Pero, según añaden, el estudio no fue diseñado para predecir el riesgo futuro de desarrollar estas enfermedades.

Por ello, entienden que sería precipitado que las personas a sometieran a pruebas genéticas para ver si tienen mutaciones ligadas a la leucemia y el linfoma como una forma de predecir el riesgo de tumores sanguíneos.

"No queremos que nadie piense que deban tomarse muestras para analizar la presencia de estas mutaciones y saber su riesgo de leucemia o linfoma", ha añadido Timothy Ley, coautor del trabajo, que aboga por repetir el estudio con más pacientes para precisar esta relación.


Fuente: EuropaPress






 

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