Posibles efectos segundarios de la Radiocirugía

lunes, 16 de junio de 2014



Los efectos secundarios que pueden producirse tras el tratamiento con la RC se clasifican en dos grupos:

Efectos inmediatos

En las primeras 24-48 horas, puede haber algunos unos casos (>2%) de dolor de cabeza o sensación e nauseas o vómito ocasional

En el primer mes puede notarse una ligera sensación de cansancio (muy ligera y que suele permitir seguir con una actividad normal).

En los casos con pacientes con crisis epilépticas puede, en los dos primeros meses, asociarse una mayor tendencia a presentar crisis, que se evita subiendo ligeramente la dosis de medicación que esté tomando.
En las lesiones superficiales, puede haber caída de pelo en la zona de la piel próxima a la lesión, de forma transitoria.

Efectos tardíos

En el cerebro, las diferentes estructuras nerviosas tienen distinta sensibilidad a las radiaciones (son más sensibles los nervios craneales, el tronco cerebral, los globos oculares, el hipotálamo, etc.), y. debido a la misma hace que las probabilidades de afectarse por la irradiación sea diferente para cada tratamiento, según en la zona en que se encuentre dicha lesión.

La RC administra una dosis de radiación muy centrada en la lesión a tratar, pero si dentro de la malformación o del tumor, o en contacto íntimo con el mismo, hay nervios craneales o estructura muy sensibles, estas pueden verse afectadas por la irradiación.

En el caso de tumores que crecen incluyendo nervios craneales, estos se verían afectados irremediablemente por el crecimiento del tumor. Si son tratados con RC, existe una posibilidad de que se afecten también por la irradiación. Con las dosis habituales, que suelen conseguir el control del crecimiento del tumor en el 80-90% de los casos, hay un riesgo de afectación de los nervios que estén incluidos o muy próximos al tumor, que se puede determinar entre el 6 y el 15%. Esta afectación, cuando se produce, aparece entre los 3 y 24 meses después del tratamiento y, generalmente es reversible en un plazo de 6 a 24 meses, aunque en un mínimo porcentaje (3-5%) puede ser permanente.

Otro efecto secundario que puede presentarse, entre un 1 y un 3%, es la aparición de un cuadro de edema alrededor de la zona tratada por efecto de la irradiación dispersa o por efecto de la reabsorción de los residuos de destrucción del tumor. Este edema peritumoral, puede ser simplemente un cambio de la imagen, valorable en los estudios de TAC o RM y sin ninguna manifestación clínica, o puede manifestarse con síntomas en la zona en que aparece el edema. Dependiendo de las zonas cerebrales, los síntomas pueden presentarse en alteraciones de la fuerza, la sensibilidad, afectación del lenguaje, trastornos al andar, defecto en el campo visual, etc. Este efecto de edema también suele ser totalmente reversible, al cabo de unos meses.

La posible afectación de la córnea por la irradiación, es un riesgo casual, ya que la multiplicidad de entradas de la radiación, hace que la dosis que pueda recibir esté prácticamente siempre por debajo de los valores de riesgo.

En las MAVs, los efectos secundarios sobre nervios craneales o sobre centros nerviosos, son similares a los tumores, aunque menos frecuentes, porque generalmente están en zonas más resistentes a la irradiación y habitualmente lejos de los nervios craneales. Estas malformaciones en su evolución natural, tienen un riesgo de producir nuevas hemorragias cerebrales entre el 2 y el 4%, por cada año, de forma espontánea. 

Debemos tener en cuenta que la hemorragia cerebral puede tener diversos tipos de consecuencias. En los pacientes tratados con RC, el riesgo de sangrado desaparece totalmente cuando se produce la oclusión total del nido de la malformación, pero persiste durante el tiempo que tarda en cerrarse.


Fuente: http://www.hvn.es/comp_hospitalario/

 

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