Apoyo psicológico al paciente con colon irritable

lunes, 23 de junio de 2014

Tal como señala Edward B. Blanchard de la Universidad de Albany, N.Y; “resulta sorprendente el hecho de que este desorden tan expandido entre la población, haya atraído tan poca atención desde el ámbito psicológico, tanto en el quehacer clínico, como desde la investigación científica”.

Consideró que los psicoterapeutas tienen mucho conocimiento y experiencia, que puede ser agudizada al conocer la profundidad fisiopatológica del cuadro. De esta forma, seguramente podrán ayudar más eficientemente a este perfil de pacientes.

En la franja de pacientes que consultan por padecer este síndrome podemos encontrar una gran dosis de conflictos psicológicos, los cuales necesitan de buenas intervenciones psicoterapéuticas.
Resulta fundamental para el paciente, encontrarse con profesionales avezados en el tema, que no aborden al enfermo como "imaginario", "hipocondríaco", o "psiquiátrico".

Paralelamente, los médicos gastroenterólogos podrán sentirse aliviados al contar con la posibilidad de derivar sus pacientes a los psicólogos, ya que tienen recursos limitados en el tratamiento farmacológico. Sabemos que muchos de estos profesionales de la medicina necesitan incorporar recursos desde la psicología que puedan ampliar y optimizar su relación con el paciente que muchas veces plantea un desafío significativo.

Objetivos

Por ende, el tratamiento psicológico apunta a que los pacientes aprendan nuevos recursos para controlar, disminuir y/o eliminar los síntomas.
  • El abordaje puede ser individual o grupal.
  • En ambos casos, las técnicas que se implementan son múltiples:

Reestructuración cognitiva: focalmente la observación guiada hacia los pensamientos, sentimientos y emociones que el paciente tiene respecto de sí mismo y de sus circunstancias.
Entrenamiento en relajación: relajación muscular y entrenamiento autógeno, visualizaciones curativas y meditaciones.
Modificación conductual: concretamente ayudar a que el paciente incorpore las dificultades del cuadro en su vida y no evite circunstancias laborales, familiares y/o sociales debido al mismo.
Enojo, Ansiedad, Depresión, Miedo, Vergüenza, Desvalorización...

La clave está en encontrar alternativas o respuestas más funcionales para que la persona pueda enfrentar la vida sin que cada hecho desagradable o traumático afecte a esta parte tan sensible de su organismo.

Paciente y terapeuta elaboran juntos un re-aprendizaje de la forma en que el paciente capta lo que pasa y cómo lo metaboliza.

La Alianza Paciente-Terapeuta

Es fundamental que el terapeuta legitime que los síntomas (dolor, hinchazón, flatulencia) no son imaginarios o causados sólo por problemas psicológicos.

Avanzando paso a paso

A los pacientes se les indican las "tareas" que deben observar en el lapso entre las sesiones. Todas ellas apuntan a detectar las causas de stress físicas (cansancio, comida picante, enfermedades) y psicosociales (llegar tarde, sentirse cohibido, estar enojado) que pueden disparar los síntomas digestivos.

Lo importante es que el paciente pueda incorporar la convicción de que las intervenciones psicológicas pueden ser tan efectivas como las biológicas para aliviar sus síntomas.

En síntesis deseo remarcar que el objetivo del tratamiento psicológico es que el paciente logre transformar a lo largo del proceso, sus pensamientos disfuncionales, por otras construcciones y creencias más operativas como las siguientes:
  • “Puedo vivir con este cuadro, me relajo”
  • “Puedo manejarlo”
  • “Estoy aprendiendo a diario, nuevas maneras de ver el mundo y mi situación”
  • “No soy una persona detestable por padecer estos síntomas”
  • “Las molestias van y vienen, sé cómo poder con ellas”
  • “Nadie me quiere menos por tener yo esta vulnerabilidad”

 Fuente: http://www.colonirritable.com.ar/



 

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